*
Porque para nosotros no es lejano el amanecer,
Ni la lluvia, ni la tormenta, ni el sueño,
Ni el viento que al pasar nos roza,
Ni la muerte del sol en el ocaso.

Gerardo Omaña Márquez



Rutas poéticas

*Desde los ocasos
*Detrás de las sombras
*Brisas de llanto


A MANERA DE PRÓLOGO





COMO UN CANTO

Alzo mi ser como espíritu que vuela
para adentrar mi alma en los recodos,
para avivar mis sentidos en los bostezos
Para hurgar las sombras y la niebla.

Entronizo mi canto en manantiales
para extraer los fluidos llenos de oro, de luz y de silencios
que habitan en las almas cubiertas de neblinas.

Almas sensibles que como un río
fecundan las orillas y nos dejan el frescor y sus murmullos
en los anchos espacios de la vida.

Vuelo los senderos que dejan las palabras
para embriagarme en el asombro de caminos lejanos,
de esteros y desiertos bañados por las alas de bellas Mariposas.

Allí donde se deja oír la honda y susurrante voz
de amantes-hombres y mujeres que en el espejo reflejan sus destinos, sus denuedos y sus ansias.

Donde el viento también canta sobre montañas y lagos
Paisajes de mi mundo con sueños y olvidos.

Los días lluviosos con tejer de lanas mientras los cristales
Dejan rodar sus lágrimas en gotas.

Donde la lluvia y su sonido, acuna como siempre, desde los tiempos más remotos la misma estancia en la que dejó de flamear la chimenea, y solo queda el rescoldo humeante de brazas apagándose.

Donde la palabra camina sobre el misterio desnudo de pieles que se aman, y se vuelve luz, tristeza y añoranza, derramando como lluvia el alegrar de cada amanecer.
Donde se respira el aire del tiempo como un crisol que integra las canciones de las nuevas mañanas, en esta eternidad en la que vivo y destilo mi canto de poesía que humaniza y nos hace milagro.

I
Desde los Ocasos

Fluir del tiempo donde todo muere y nace,
La vida se evapora,
Se remolina en el querer volver y no regresa,
Horas inalcanzables sumidas al recuerdo
Que se aviva en los ocasos.

***
 

En noches como aquella


Quizá pueda escribir con cantos
La noche más hermosa.

La noche en que tus ojos brillaron como estrellas
Brindándole a mi vida una esperanza.

Allí junto a ese viento silbando melodías
Tu boca se entreabría con miel desde tus labios.

Quizá pueda cantar el tiempo en que te quise
y el tiempo en que tus ojos a veces me querían.

Aquí tus besos fueron míos
mirándome en tus ojos infinitos.
Aquí tu me querías y mi alma un solo grito
Giraba con el viento entrando en un hechizo.

Ahora mi recuerdo distante de tu vida
se alumbra al no tenerte.
La noche se hace larga de estrellas palpitando
y el canto enmudecido se pierde en un abismo.

No pude retenerte, mi alma aún te aguarda,
palpitan las estrellas gimiendo una esperanza
que busca tu horizonte perdido en el ocaso.

  • ***


































  • Como olvidarte
     

    ¡Como olvidarte!
    si al ver al mar mi corazón se vuelve ola,
    si en las noches las estrellas iluminan tu figura,
    Si la luna me lleva a tu ventana.

    Como olvidarte si estás entre mi piel y mis sentidos,
    en el canto de las aves en el rumor del río,
    en las ansias benditas de mi boca,
    En mis sueños y mis desvaríos.

    ¡Como olvidarte!
    si mi mente sucumbe ante el desnudo de tu alma;
    si tus ojos son nube y tus manos rocío,
    si eres mi misterio de amor idealizado
    donde no existen lágrimas de luto
    Ni penas, ni quiebres que adornen un pasado.

    Como olvidarte si siempre me has dejado
    la huella de un amor resucitado,
    de un amor expandido cual montaña,
    Gigante e inacabado.

    De ese amor que trasciende al pensamiento,
    al visceral amor de mi existencia
    y más allá de ti que ya es bastante.

    Y es que se escapa de mis manos,
    del dolor, de mi llanto o sufrimiento,
    del mirarte a los ojos un instante
    y el soñarte en las noches sin descanso.

    Ese amor que me late en llamaradas
    que te llama incansable hasta el desmayo,
    que te busca en las flores y en el campo.

    en el fuego, en el agua y en ¡ay! ¿Que pasó?
    ...que te amo tanto.

    Ese amor rutinario, cotidiano,
    ese que tú enredabas en mis manos,
    en la almohada, en la alfombra, en la ventana,
    en las noches de amor que eran un canto,
    y en el tibio dulzor de tus quejidos.

    De ese cuerpo ceñido junto al mío
    del temblor de tu vientre entre mis manos
    del quejido en el espasmo y del ¡ay!... mi amor cuanto te amo.

    Ese amor en estrellas titilando
    en azules finitos de un espejo,
    que se cuela en rendijas como etéreo
    y me llega del agua en un reflejo.

    Ese amor como tú,
    Ese amor como yo,
    Ese amor como siempre.


    ***


  • Preámbulo de un adios



  • Aquí estoy con mi tristeza rechazando el horror en las
    miradas, consciente de vivir igual que muero,
    Por hacer imposibles que no temo.

    Sin escuchar las necedades,
    quiero juntar tus manos en mis manos.
    aquí estoy en el centro de todo un infinito
    dejando hablar al corazón,
    a la misma muerte que viene de mi propia vida
    cuando pariéndome a mi mismo
    transito mi camino, plantando los árboles a pesar que muero
    y preparando al corazón para que siga hablando.

    Y te dejaré mi beso para que así sepas mis silencios,
    para que conozcas la plenitud de mi soledad cargada de
    esperanza, para que sepas que amarte para mí lo es todo.

    Que la vida es hermosa como lo es la muerte,
    que debemos vivirla a cada instante para merecerla.
    Que después de las tormentas el sol brillará en nuestros
    Balcones.
    Que es imposible que te pierda porque siempre he de
    Buscarte,
    porque he de hallarte a través del infinito
    Caminando la orilla de la aurora.

    Te encontraré porque te espero en una espera larga
    como largo es el tiempo en que te quiero.
    Porque seremos lámpara y espejo, juntos los dos... en un reflejo.

    Porque seremos llanto cuando nos falten las palabras,
    tormenta y calma en nuestro océano,
    como una fantasía sin miedo a los abismos.

    Porque volaremos para escribir más versos,
    dando valor a los sentidos
    y con la voz más fuerte que el silencio.

    Y si no fuera así como mi corazón te habla;
    entonces enséñame a decir adiós
    para que las lágrimas no se cuajen en mi alma,
    para que el grito no se escuche adolorido
    y el paisaje retorne a mis pupilas.

    Enséñame a decir adiós a cada instante
    a cada verso que escribí con sangre,
    a las palabras que en tu nombre... pronunciaba mi alma.

    Enséñame a botar la soledad que mi alma navega
    en mis recuerdos, con las noches de amor y los espejos
    de dos bajo la luna.
    Enséñame a no buscar
    una palabra redentora entre tus labios,
    Para decirle adiós a la esperanza.

    Enséñame el camino del olvido
    para olvidar como te quiero..
    ..Para olvidar mis sueños.


    ***
    Acallaré mi alma

    Acallaré en mi alma y amando desde lejos
    tus ojos que perdidos divagan mis sentidos,
    Tu confín más allá de mis pupilas
    Donde el horizonte irradia una esperanza.

    Acallaré en mi alma la muerta primavera
    Donde tus pétalos posaron en mis labios bruscos
    Las ansias de un amor de enredaderas.

    Acallaré el paisaje de playas con espuma
    Donde tu cuerpo bañado con la bruma
    Era silueta celestial para mis ojos.

    Mi miedo de sentirte en fuga,
    de perderte en abismos cada instante,
    De las cosas que fueron mi dulzura
    y tus besos que ahora son distantes.

    Acallaré en mi alma tus pasos soñolientos
    Buscándome en las noches del quebranto,
    Tu ansiedad, tu temor, tu desencanto,

    Tus gestos de ternura y el brillo de tus ojos
    Que amo tanto

    Acallaré el poema que tú y el tiempo
    Formaron en mis sueños
    poema de tus ojos ahora en la distancia
    Envueltos con aromas de aquella primavera.

    Acallaré el latido sinuoso y taciturno
    que busca en recodos de sábanas tu cuerpo,
    el que busca tu aliento, tu perfume y el hola amor
    De tus palabras en mi lecho.

    Aplacaré la sed que en mi pecho ya alucina
    deseándote volver como otras veces
    y no como la ausencia de tu alma golondrina.

    Sosegaré, y en este callar paso la vida,
    en la nostalgia de mis versos clamando tú regreso,
    tal vez no calle las ansias de la muerte
    y moriré callando... las ganas de un encuentro.




    ***


    Ondulante como olas


    Ondulante como olas apareces en mi sueño
    y en esta habitación sombría
    desnudos ondulamos cabalgando el tiempo.

    No hay horas, no hay días para nuestro sueño,
    remamos un velero que va hacia el horizonte
    Buscando solo estrellas y el silencio.

    Sueño tu cuerpo dormido en una playa
    y llego como bruma hacia esa arena que te besa.

    El sol declina y la noche nos cubre con sus luces
    Tu cuerpo se ilumina, mi piel ya se estremece
    y crecen los suspiros rozando como peces
    Tus muslos en mis manos.

    Antes que aparecieras en mi sueño
    cuando tu alma giraba hacia otro rumbo
    soñé despierto tenerte junto a mi
    y vague por los mares, visite cruceros
    y me llené de luz con los luceros
    En busca de acomodos para ti.

    Y es que a este sueño se llega en un oleaje
    y en un canto de amor hacia tu vida
    en las ganas de amar con gotas suaves
    Las cadencias de olas que tú anidas

    ***





    Canto angustioso

    Todo se fue... tragado fue por el olvido,
    como el tiempo perdido en lejanías,
    como luz intocable y las manos vacías.

    En tardes como esta te esperaba
    para darnos los dos los mismos besos
    susurros de ansiedad con tu sonrisa.

    Ya no es igual el canto que me llevo
    te perdiste en lujurias detrás de los espejos
    triste de ti, tristeza mía,
    tristes los dos como un reflejo.

    Me llegas en la brisa en tardes de abandono,
    siento que me eriza un nudo en la garganta

    de saber que no estás como otras veces.

    De saber que me voy y no tenerte
    de sentirme tan solo como flor escondida
    en un desierto.

    Sobre mi alma siento un frío de nieve
    que congela tu amor que muerto dices,
    que no queda nada, que se borraron de ti las cicatrices.

    Te amé, no estás, y sin embargo, quizás te ame todavía,
    en esta soledad de tu abandono, mi cuerpo clama una esperanza,
    buscando en el fondo interminable lo que fuimos.

    Hoy mis palabras son un canto
    un evocar allí junto a mi lecho
    donde tu amor fue entrega entre mis brazos.

    Ya la magia del mundo me ha dejado,
    Ya no hay lunas con luz en los jardines,
    Solo queda el cristal de un sol agónico
    con tus manos distantes cada día.

    Hoy vago en el aire dibujando tu ausencia
    y diviso tu nombre en lugares dispersos,
    y en papeles con sangre donde escribí tus versos.

    Diviso tu nombre en las selvas dormidas,
    en las fuentes de ríos y neblinas brumosas,
    y en los cantos de pájaros posando en las copas.

    Y diviso tu nombre más allá de las noches
    con estrellas cayendo en montañas lejanas,
    y en la plaza y el puente... y las playas cercanas.

    No sé como borrarte después de tu abandono.
    no sé como olvidarme del fuego de tu boca
    del hambre de tus palabras, de la sed que me provocas.

    Aquí estoy con tu recuerdo
    mirando el mar en tu abandono
    con mi grito ensordecido en las pasiones
    que amándonos calmabas... Esas noches de amor que eran un canto
    mirando las estrellas desde la ventana.

    Vengo de mirar los pasos dados
    y con ellos la gloria de mis sueños
    no quiero ver morir a los crepúsculos
    con la luna brillando en el ocaso,

    pues todos sus colores me recuerdan
    el gran anhelo… de estar entre tus brazos.

    Quizá deba aprender como olvidarte,
    Pero al mirar las rosas y la luna mi alma se desgarra
    al recordarte.
    ***


    A mi amor inmortal


    Un corazón sensible, y un corazón ardiente como el tuyo,
    Quizás inquieto y oprimido, quizás borracho y en lágrimas sumido,
    sea el único que pueda comprender mi alma.

    Mi alma no es bella, ni romántica,
    ni superior por amarte tanto, pero mi alma necesita amor,
    ya que es la vehemencia que más enriquece mi espíritu.

    Y no quisiera partir sino quedarme,
    alejarme de ti no es razonable,
    te considero inseparable y soy feliz,
    muy feliz con tu presencia.

    Quiero estremecer mi presente.
    Explotar como una bomba
    Y gritar de alegría por hacerlo,
    quiero estar solo con mi soledad aparente
    y quiero al mundo y confundirme con la gente.

    También hay en mi espíritu
    una alegría comparable a muchas flores, 
    veo el mundo a través de cristales de colores,
    y el mundo que en las tardes me enloquece,
    en las noches lo adoro y lo perdono.

    Y las luces, y los árboles,
    los ríos, las playas y los mares, todo es mío,
    quisiera expresar todo cuanto pienso,
    escribir como quien pinta un lienzo,
    cuanto te amo y como en ti pienso.

    Ya pasaron las noches con sus versos,
    con luciérnagas posando sobre hierbas,
    el titilar de la estrella sigue siempre
    aún cuando tú no sientas un amor incandescente.

    El seguir sin ti en rumbos que me ahogan
    es sentirme impotente, por que llorar y sufrir como tanta gente,
    si podemos ser felices eternamente?

    He decidido quedarme en ti como fin del camino andado,
    ya no quiero prolongar caminatas del pasado;
    pues quiero encontrarme atado
    a este centro crucial de mis deseos.

    Quiero quedarme en ti y hasta fuera de mí mismo,
    no quiero conocer nada ni a nadie,
    quiero librarme del mundo
    y regocijarme en ti, ¡amor profundo!

    ¡OH¡ ¡si tú pudieras contemplar desde mi alma!
    el paisaje de amor con que te quiero, 
    todo son murmullos,
    quejas, lagrimas, estremecimientos al sentirme bueno, 
    todo es como una línea de horizontes que limita tu amor a brazos viejos;
    pues te quiero encerrar cual un espejo guarda la imagen qué al voltear refleja,
    frente a frente los dos, como un bosquejo.

    Sigue mi alma confusa y sin embargo pienso,
    que al transcurrir de los días hallaré el camino,
    ya no seré peregrino, y encontraré en tus brazos el fin del camino,
    y relajaré mi cuerpo del cansancio andado.

    ¡OH como sueño tu presencia!

    ***



    Quisiera




    Quisiera esta vez sin más dilemas
    muriendo a través de tus abrazos
    llegar a un mundo nuevo
    donde tu piel me cubra y estemos solos...los dos en un silencio.
    En un lugar donde los gritos no pronuncien,
    donde no existan pasiones quebradas,
    que se pierdan en vivir complicando la existencia.

    En un mundo raro donde se suelte nuestra esencia,
    como una bruma que llene todo de ternura,
    como tu piel y mi piel,
    como tus ansias y mis ansias,
    como tus ojos y mis ojos formando un arco iris
    en una tarde de los dos... mirando el horizonte.

    Y de no ser así... cuanta tristeza...
    Si, de no ser, entonces recogeré lo que en ti he dejado,
    lo que allí ha quedado de mí en tu aposento,
    buscaré mis sueños, mi risa y sentimientos,
    borraré las palabras llenas de polvo y soñolientas
    que aburrieron tu alma en desencuentros.

    Recogeré las trizas que circundan en el viento
    para que allí no quede ni una sombra
    y hasta los ecos que retumban las paredes
    pues son latidos de mi alma.

    Mañana estaré en el río mirándome en espejos de las aguas,
    Viendo lo que falta para unir pedazos,
    impregnarme de rocíos, de viento, de intemperie, de sonidos.

    Vagaré por el bosque para escuchar los trinos,
    Durmiendo en hojarascas hasta que un día emerja del abismo
    y vuelva a ser un hombre nuevo.

    ***

    Canto de una noche

    Para cruzar la profunda noche, alcé mis alas
    girando hacia el abismo.
    Hundí mis manos en la niebla pescando los recuerdos,
    los años de la enfrenta, los días tenebrosos.
    Hallé mis fuerzas sobre puestas al horror de las miradas
    que atónitas buscaban retazos de mi alma.

    Sorteando los caminos clamé en el silencio,
    llegando con el viento los días de la calma.
    Atrás quedaron los látigos sangrientos
    perdidos en esquinas con cruces en la espalda.

    Ahora mi alma es ungida de una vida nueva.
    Ahora te miro, te siento luminosa, y llegas después de mis esperas
    al denuedo febril que nos conforta.
    Ahora somos la rosa de los vientos, en cada esquina hayamos un camino,
    un aletear de rumbos nuevos, un mirar a los ojos sin el miedo
    de congelar la luz en otro espejo.

    Se fue... se ha ido la tristeza y un canto nuevo renace aquí en mi alma.
    Están brotando solas las notas de mi piano,
    se escapan cual palomas dejando entre tus manos las ansias del ocaso.

    Ahora si te llenaré de sueños, te escribiré en sonidos goteando entre tus labios.
    Ahora la amalgama de mis sentimientos se aquietará en tu oído
    y escucharé tus pasos viniendo con los míos... los dos al mismo sueño.

    Seremos eso y no otra cosa,
    un aletear, un vuelo de las mariposas.

    Un sentirnos los dos sin ningún miedo de perpetuar amor como las rosas.
    De estar ahí sin más penumbras sin más dolores en el alma,
    estremeciendo piel entre murmullos para luego quedarnos en la calma.

    Descoseremos nudos,
    nuestras gargantas serán libres,
    gritaremos nuestro amor con labios que ya no son de sal.
    Nuestras almas bailarán su danza mientras tus ojos y mis ojos
    se unirán en el cristal.


    ***

    Como una oración

    No puedo retenerte.
    mis manos son etéreas y escapas en neblina,
    todo, todo ante mis ojos muere, y tú sigues aquí en mis pupilas.

    Aquí estoy como sombra inmortal contemplando tu amor diseminado,
    mirando tu aletear que es tan cercano y tan lejos de mi y de mis manos.

    No puedo retenerte y oscura es mi existencia mientras vivo y muero.
    en este estar de tanto quiero.

    Allí estas, moviéndote en la brisa, estremeciendo mi piel florida de deseos.
    Allí estas dejando los murmullos cual ruido de cascadas
    mientras mi alma se pierde en los espejos.

    Y es que he de amarte al infinito
    porque infinito es el cielo en que me llevas,
    en los cantos de amor que trae la brisa y este amor encendido entre mis venas.

    No puedo retenerte.
    mis manos son etéreas y escapas en neblina,
    todo, todo ante mis ojos muere, y tú sigues aquí en mis pupilas.

    Como quisiera ser flor entre tus manos,
    ser fragancia que inunde tus sentidos
    tu ser, tu alma, tus quejidos,
    tus ansias de querer en un oasis aplacando este amor desprevenido.

    Aquí estoy en la ventana de mi abierta herida,
    colgado de la luna mirando tus destellos,
    y pasas, y al pasar me dejas crepúsculos de aurora entre mis dedos.
    Y pasas, y al pasar escucho tu canción.
    Tu canción de estrellas con luz del desamor.

    No puedo retenerte.
    Mis manos son etéreas y escapas en neblina,
    todo, todo ante mis ojos muere, y tú sigues aquí en mis pupilas.

    ***

    Nadie te salvará


    La luz que te va alumbrando no será la última luz en tus pupilas; 
    y no podrás salvarte del amor, de la fe
    y las palabras en el transito poeta que hoy caminas.

    Nadie hablará por ti,
    Pues cada quien su alma lleva rota con espinas, flores
    y lágrimas cayendo hasta su boca.
    Nadie te salvará de tu propio pensamiento,
    Del descoser los nudos amarrados en tu pecho,
    De sentir la soledad que te llega con el viento
    para cambiar tu piel con la luz interior que crepita en tus entrañas.

    “Nadie te salvará, nadie te protegerá,
    Tu piel será cortada, tu fe destrozada,
    Tu corazón robado, y sin embrago
    ¡Seguirás viviendo a fe de esperanzas!

    ***
    Desde mi propia niebla

    Ayer no más pensaba,
    que diferentes somos en la niebla
    cuando giran frente a los ojos los paisajes
    Cubiertos en la bruma de tantas emociones.

    De como ellas encienden el fuego
    que en el placer y el goce nos alumbra,
    del sentir en la penumbra, un éxtasis dorado
    que nos quema.

    De como se atribula en la congoja
    y en la pasión que nos consume;
    Aquello que crece o disminuye, tal vez como una ola,
    formando nuestro anhelo.

    En cada alma hay un pañuelo de secretos,
    de tristezas, de versos, de sonetos,
    de querer volar como cometas
    para mirar el mundo que nos mira

    en una forma ególatra que inquieta.

    Somos nosotros mismos queriendo ser ajenos,
    soñando nuestro sueño desde el nido,
    buscamos en lo eterno lo divino
    bailando en el compás de los espejos.

    ***

    NOSOTROS



    Te vas, me voy...
    y acaso te amo todavía,
    te llevo en horizontes que besan a la noche...
    mirando las estrellas.
    Te llevo en la mirada que tus ojos ya me dieron,
    en el calor y el frío,
    en la furia, en la calma
    y en el brabante sol de este amor mío.
    Te llevo como el río en espumas,
    como rocío humedeciendo el alma en una bruma.
    Te llevo sin adioses porque el grito va conmigo,
    el grito de tu alma que no olvido.
    Voy oscilando el tiempo en tus miradas
    que me hacen temblar el alma por lo lúbricas,
    y resbala escurridiza entre mis poros
    llenándome de amor en las palabras
    Mis labios en vocablos solitarios
    buscan llegar a ti como un suspiro,
    como algo desolado y triste anacoreta
    que en una exhalación desde una sima,
    quise ofrecerte versos de poeta.
    Deambulo las calles que caminas
    siguiendo tus pasos a un destino
    y sin perder el rumbo que orienta el derrotero,
    siempre los dos, hayamos el camino.
    Por eso tu mirada es como estrella
    que guía el sendero que mi alma busca
    camino de la gloria que no ofusca.
    Por eso te miro y te contemplo
    llenándote de amor con mis miradas,
    por eso beso la sequedad de tus labios
    en humectante amor desde los míos.
    Por eso voy, por eso vengo
    hasta fundirme en tu pasado
    en tu hoy, en tu mañana,
    en tu aquí, en tu allá y las benditas formas
    que el tiempo me dio ahora.
    Y te miro y me llevo tu mirada,
    me llevo tu sonrisa en las manos cerradas
    y escondo tu mirada y escondo tu sonrisa...
    sin que tú sepas nada.
    Y mi piel llama tu piel con el recuerdo
    de noches bellas que pasaron,
    tu en mí, yo en ti, hirviendo en un llama,
    con las ansias benditas de unas bocas
    diciendo como se ama.
    Por eso voy, por eso vienes,
    y a cada instante el corazón nos llama.



    ***

    ***




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