Despedida de amor y dolor

Quiero escribir esta vez con voz serena,
tranquilo, ligero, siguiendo el compás del viento,
que no se noten mis huellas en la arena.

Ya no sienten tus venas el impulso de sangre a borbotones,
ya no oyes los cantos de sirenas,
ya se marchan las aves y tras vuelos,
se despiden de amor las almas buenas.

Hoy los cantos gimieron en el pecho,
ya corrieron los años y los velos,
y una almohada muy grande y espumosa,
acaricia en las noches mi desvelo.
Ya la mente se aclara cual los ríos,

dejando atrás las aguas turbias de la arena,
ya diviso sus rocas tan profundas,
aplastando el amor y toda pena.

Ya comienza el silencio a tomar nombre,
ya no fluyen palabras en el aire,
cuando cerca, mirándonos los ojos,
contenemos la brisa del desaire.

Ya pasaron las noches con sus versos,
con luciérnagas posando sobre hierbas,
y el titilar de la estrella sigue siempre
Aun cuando tú no sientas un amor incandescente.
Ya las flores de tu herida dejan la sangre en el monte,
y hoy cansada y aburrida, con los labios de amor en el recuerdo
precipitas la lluvia para ocultar entonces.

Como será el lenguaje de los amores mudos,
Como serán las almas con vestido,
yo sé amar parafraseando,
con el latir del corazón desnudo.

Ayer sopló la brisa un canto nuevo,
un aletear de aves que se alejan,
un sentir de los dos pero con miedo,
de congelar el frío que nos llega.

¡OH! Si tú pudieras contemplar desde mi alma
el paisaje de amor con que te quiero.

Ya no siento el camino de la gloria,
ya no estamos los dos tan frente a frente
pues nos rige la pauta tu memoria.

Ya el bosquejo se esfuma tras el soplo,
ya las noches de amor desarticulan,
todo viento recoge lo que acoplo
y no hay esperanza que nos una.

Ya el mundo de colores que antes te decía,
no es igual que mi alegría,
y el mundo que en las tardes me enloquece,
en las noches de insomnio y de tristeza
dejan caer la lágrima, hermana de la melancolía.

¡Ho! intelectual belleza de amor con que me quieres,
es difícil encontrar por tantos lahares,
la bondad de servir como tú eres.

Te despliegas sutil y penetrante,
te enalteces de fe por mis querellas
pero triste quizá lagrimas viertas
Porque tu amor no da luz como la estrella.

Vivimos juntos un reducto triste
un espacio de plantas y de flores,
una jaula de oro con alpiste y un camino de luchas por amores.

Somos savia que inunda paso a paso el camino de espinas de la vida,
somos la brisa de llanto y espinazo para regar el mundo que nos mira.

Quiero enredar mis manos en tus manos,
quiero enlodarte del sucio amor desnudo y loco,
quizá amemos los dos las mismas cosas
y estamos cerca quizás tan solo un poco.

El viento ya gime por las costas,
ya viene cargado de montañas

y este amor grande y sereno se une a él
para encontrar tus brazos.

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