En noches como aquella

Quizá pueda escribir con cantos
La noche más hermosa.

La noche en que tus ojos brillaron como estrellas
Brindándole a mi vida una esperanza.

Allí junto a ese viento silbando melodías
Tu boca se entreabría con miel desde tus labios.

Quizá pueda cantar el tiempo en que te quise
y el tiempo en que tus ojos a veces me querían.

Aquí tus besos fueron míos
mirándome en tus ojos infinitos.
Aquí tu me querías y mi alma un solo grito
Giraba con el viento entrando en un hechizo.

Ahora mi recuerdo distante de tu vida
se alumbra al no tenerte.
La noche se hace larga de estrellas palpitando
y el canto enmudecido se pierde en un abismo.

No pude retenerte, mi alma aún te aguarda,
palpitan las estrellas gimiendo una esperanza
que busca tu horizonte perdido en el ocaso.

2 comentarios:

Silvia Cristina dijo...

Hola Gerardo...es un placer pasar por este bello lugar...me gustan tus poemas...los disfruto...

Aviso: En algún momento tomaré algunos para publicarlo en mi blog.

Un abrazo

Silvia Cristina

Gerardo Omaña dijo...

Vaya mi salutación y una caricia para tu alma.

Porque para nosotros no es lejano el amanecer,
ni la lluvia, ni la tormenta, ni el sueño,
ni el viento que al pasar nos roza, ni la muerte del sol en el ocaso.