Incinerando olvidos

Cicatriz como una huella
va dejando tu nombre
y me va imantando el alma
con los versos de un delirio.

Me arrullo en tus quimeras
como ave que se posa en ese nido
donde el sueño se acomoda y busca
ser algodón de tu nube.

Como el viento en remolino
buscando tu alma dormida
para recoger la espiga
que siembre dulces frutos.

Como el ruido que irrumpe tu silencio
para que en tus manos juegue
sin miedos que te hieran.

Amaré la luz desde tu pecho
alumbrando en el jardín los nardos,
al azul distante de mi sueño
y el fresco verdor de los helechos.

Y amaré la mariposa
mirándola entre flores
con su rito y con su canto
besando en una rosa.

Te hablaré desde lejos
y no sabrás que mis ojos se queman
en una llamarada… incinerando !olvidos!


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